lunes, 3 de diciembre de 2007

PLANTA ENTRESUELO (Por Felicis)


Y sin más dilación, les dejo con mi más fiel lector y colaborador... Con todos ustedes... ¡¡¡El gran Felicis!!!

"Ay, Pani, Pani...
Casi un mes llevo barruntando lo que no puedo contarte sino en este blog tuyo tan reivindicativo en contra del sistema.

Pero en este caso el sistema es el de mi bloque; eso sí, reflejo de este nuestro gran país España.

Fue en septiembre cuando lo anunciaron: cambian el ascensor. Los vecinos estaban hartos del ascensor anterior, que “siempre estaba estropeado”. Yo, en dos años que llevaba alquilado en este bloque, no había notado ninguna incidencia. Pero ellos sabrían.

Pues bien, un mes nos tiramos sin ascensor. Todo septiembre, ese maravilloso mes de la vuelta al trabajo, para que el puteo fuera redondo. Algo se había hablado de que el cambio iba a efectuarse en agosto. Pero claro, eso hubiera sido lo más lógico, y este nuestro bienamado país, tiene mucho solecito, pero lógica, ninguna.

Así pues, me tiré todo el mes de septiembre escaleras arriba escaleras abajo. Porque, no lo he dicho, pero vivo en un séptimo. Pa abajo con la perra, pa arriba con las bolsas del Mercadona, pa abajo con la bolsa de la basura, pa arriba con la perra, pa abajo al trabajo, pa arriba que se me ha olvidao la carpeta, pa abajo con la perra antes del trabajo, otra vez. Eso sí, con esto de compartir las escaleras, los vecinos llegamos a conocernos y a hablar todos los días, como en los tiempos esos antiguos en los que la gente se hablaba y los vecinos se conocían.

Cuando por fin estrenamos el ascensor, a mediados de octubre (¿os creíais que los trabajos duraron un mes justo? pues no), nos encontramos con un aparato supermoderno, con puertas deslizantes, con memoria y con la voz de una tía que te dice por qué piso vas.

Un superascensor, vamos.

Sobre todo, si funcionara.

Porque (y llegamos al colofón: fanfarria de trompetas, por favor), en este mes y medio desde que lo estrenamos, ¡se ha estropeado siete veces!

Ahora, los vecinos, cada vez que me los encuentro por las escaleras sin respiración, bajan la cabeza, avergonzados. Ya no es como ese mes de septiembre en el que todos aprovechábamos para hablar y conocernos mejor. Ahora en las caras se les refleja esa sensación de lelos de haber pagado una derrama que te cagas para tragarte un ascensor al que cada vez que te habla te entran ganas de asesinarlo.

Viva mi bloque y viva España."

¿Y el culo que se te va a poner qué? ¿Eh? Lo siento por la perra, que está viejina y cualquier día no lo cuenta... Espero que la subas en brazos...

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